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PILOTAJE EN TÉRMICAS

QUE SON LAS CORRIENTES TÉRMICAS.

Cuando una masa de aire caliente se acumula, se expande y se hace más liviana (menor densidad) que la masa de aire circundante. La masa de ese aire más liviano asciende, pero mientras lo hace también se vuelve a enfriar debido a la expansión. Este proceso continuará hasta que esa masa de aire se enfría hasta la misma temperatura del aire que lo rodea, ahora ese aire detiene su ascenso. Se asocia con la térmica un flujo circundante hacia abajo de la columna térmica. El movimiento de bajada exterior es causada por el aire más frío que está siendo desplazado en el tope de la térmica.

El tamaño y la fuerza de las térmicas están influenciadas por las propiedades de la baja atmósfera (la troposfera). Generalmente, cuando el aire se enfría, burbujas de aire caliente formado por el calentamiento desde el suelo del aire que está allí, pueden ascender como un globo aerostático de aire caliente. El aire se dice que está inestable. Si hay una capa caliente de aire más alto, una inversión de temperatura puede detener termales que ascienden mucho, y el aire se dice estar estable.

Las térmicas a veces pueden detectarse por la presencia visible de nubes cúmulus. Cuando un viento suave es una térmica, los cúmulus pueden alinearse en ejes orientados con el viento.

Posición de vuelo

Hay que estar cómodo en la silla. A mí me gusta estar levemente inclinado hacia atrás, con los antebrazos apoyados en las bandas, las piernas juntas en estado lo más relajado posible. En ocasiones, apoyo los pies en el pedal de acelerador.
Los cruzados en general son elementos de “antipilotaje” y usualmente no recomiendo su uso, incluido en el vuelo térmico, pues resta sensibilidad al pilotaje. No obstante, es un elemento de seguridad activo y a algunos pilotos les viene bien.ec ullamcorper mattis, pulvinar dapibus leo.

Imaginación

Una vez que tengamos localizado el foco térmico (o nos imaginemos donde está) nos dirigiremos hacia el centro de donde “pensamos” que está la térmica. Cuando entremos al área de influencia podemos frenar un poco para amortiguar la turbulencia. 
Normalmente, sentiremos como uno de los planos tira más. Entonces, lo que yo suelo hacer es abrir el giro un poco hacia el lado contrario, digamos un par de segundos, y luego cambio el giro hacia el otro lado, al principio comienzo un primer 360 amplio que voy cerrando paulatinamente a medida que defino el núcleo o núcleos de la ascendencia.
En ocasiones es posible conseguir un buen núcleo en un par de giros pero lo normal es que sean necesario algunos intentos y unas cuantas inversiones de giro hasta conseguir el bueno. Por eso es importante la paciencia.
Cuando pierdas el núcleo repite la operación, abre el giro y comienza a cerrarlo nuevamente.

El giro

Para trazar buenos giros lo primero es anticiparte recorriendo con la mirada la trayectoria del giro. Luego debemos implicar el cuerpo en el pilotaje, para ello podemos ayudarnos cargando el peso e incluso pasando una pierna sobre la otra. En general, se utiliza el freno interior para afinar el giro –cerrando o abriendo más- y el externo para compensar las pequeñas pérdidas de presión. Es fácil comprobar cómo el freno externo debe ir continuamente funcionando como un amortiguador, compensando los pequeños cambios. Esta operación debe convertirse en automática e inconsciente. 
Normalmente no es necesario inclinar más de 30º salvo que sea un núcleo muy estrecho y turbulento.
Lo ideal es encontrar el compromiso entre el tamaño y fuerza de la ascendencia y la tasa de caída según lo inclinados que estemos.

Turbulencia

A mayor turbulencia, ascendencias más fuertes y como lo que queremos son mejores ascendencias, tendremos que habituarnos a ellas y aprender el hábito de compensar correcta y continuamente la turbulencia.
En las inmediaciones de la térmica y su área de influencia suele haber movimientos de aire, en algunos caso tan fuertes que nos puede llegar a plegar la vela. Por ello debemos “ampliar” la técnica de compensar la presión, aplicando freno en el lado que pierda presión hasta el punto en que notemos que la recuperamos, y entonces la mano prácticamente subirá sola al recuperar la presión correcta. En ocasiones es necesario bajar el freno hasta el fondo. También es posible que abruptamente perdamos presión en el lado interno, es cuestión de estar atentos.
Esto puede estar sucediendo continuamente durante una térmica movidita por lo que debemos habituarnos y convertirlo en un acto reflejo y aceptado

Fuerte pero con manos de seda

Hay momentos concretos en los cuales debemos mandar enérgicamente, pero la característica de un buen piloto es la suavidad y progresión en sus comandos y esto es aplicable incluso cuando haya que mandar con fuerza. El parapente hay que sentirlo como una extensión del propio piloto y actuar con suavidad, interactuando con la vela y sintiendo los matices que le transmite para actuar en consecuencia.

Girando con viento.

Otro factor a tener en cuenta es la deriva ocasionado por el viento. Por poco viento que haya, siempre deformará la térmica con su fuerza. Esto no es algo matemático, en ocasiones una térmica llega a ser tan fuerte que sube derecha hacia arriba venciendo la influencia del viento. Pero lo normal es que se incline y que nosotros tengamos en cuenta esta inclinación a medida que subamos para no perdemos el núcleo.

Recomendaciones

– Utiliza mucho el cuerpo durante el pilotaje. Reserva los frenos para las correcciones.
– Si realmente quieres coger nivel en el pilotaje de las térmicas, prueba volar las térmicas de las mañanas e intenta aprovechar las primeras ascendencias que son mucho más difíciles.
-Cuando vueles cerca del suelo, nunca abandones un 0 –por muy poco que te parezca. Normalmente, si aguantas lo suficiente, se desprenderá otra térmica.
– Siempre es mejor volar un poco rápido, con una reserva de velocidad que podrás utilizar para una corrección que requiera agilidad.
– Para iniciarte al vuelo térmico utiliza un parapente que teresulte fácil y que absorba bien la turbulencia.
– Asesórate y empieza en un lugar que se caracterice por la suavidad y no por la fuerza de sus térmicas.
– Aprovecha las horas suaves, Entre las 12:30 y las 4 suele estar muy fuerte, más temprano y más tarde, mejor. A medida que empieces a dominar la técnica ya podrás ampliar el horario

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